Houng dog es una de las canciones más populares del admirable Elvis Presley. Pero la historia de este tema es peculiar, ya que no era una canción que estuviera escrita para la leyenda del rock ni la versión que este haría le acababa de gustar a los creadores de la letra.

En 1952, Jerry Leiber y Mike Stoller fueron a buscar a la gran Big Mamma Thornton -Willie Mae Thornton- con una canción que habían escrito para ella. La artista -hoy en día es considerada como una de las grandes pioneras del blues- se molestó con “el chico blanco” de Leiber cuando este le advirtió sobre cómo debía interpretar el tema “debes atacarlo”, a lo que la cantante le contestó con un seco y profundo “atácame esto” mientras se apuntaba a su entrepierna.

Thornton fue una mujer única, para entender la huella que dejó esta artista tan singular, hay que situarse en los años 50, y más concretamente en el circuito de blues de aquella américa profunda donde el alcohol, la música negra y las armas eran los elementos más comunes de los músicos que intentaban ganarse la vida como buenamente podían.

La envergadura de la cantante afroamericana -medía más de metro ochenta y pesaba 140 kilos- combinado con su fatal carácter y su fama de bebedora eran unos ingredientes que provocaban el respeto de sus coetáneos -la mayoría hombres- que en algún momento de su vida, quizá debido a las envidias y con la intención de dañar su imagen, dejaron entrever que la artista era lesbiana.

Thornton no fue una mujer que no vivió de manera holgada por la música aunque siempre gozó del respeto de los artistas con los que compartió época, y fue en los escenarios de Europa donde más admiración despertó con su brutal voz y su elegancia a la hora de tocar un instrumento tan peculiar de aquel período como la armónica.

Pues bien, volvámos a Houng Dog y a Elvis Presley -a este no le hace falta que le haga tanta introducción-, el rey del Rock And Roll también grabó el tema -unos años más tarde- que Leiber y Stoller habían compuesto para Thornton. La adaptó a su estilo e hizo historia. No solo por vender más de 10 millones de copias  ni por mantener durante 36 años el récord de tener la canción en el número uno -que no es poco- sino por regalar uno de los momentos televisivos más determinantes e influyentes de la historia.

En 1956, Elvis fue invitado al programa de Milton Berle. El rey apareció en la pequeña pantalla por primera vez haciendo gala de su mítico meneo de caderas mientras interpretaba la canción Houng Dog. Este momento televisivo otorgó al cantante el sobrenombre de “Elvis la pelvis”que le daría aún más fama y dinero.


La cantante afroamericana solo recibió un cheque por la interpretación del famoso tema de Leiber y Stoller, en cambio, estos cobraron cuantiosas cantidades de dinero gracias a los royalties de Presley. Aunque para uno de los letristas Big Mama la cantaba mucho mejor al asegurar que “Elvis no lo hizo del todo bien. Su interpretación se quedó floja. No supo pillarle el punto”.

Cabe destacar que hasta entrados los noventas Thornton no fue del todo reconocida, ya que hasta el 1995 el Rock n Roll Hall of Fame no se decidió a incluir el Houng dog de Big Mama Thornton en la lista de las canciones que dieron forma al rock.

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