Fascismo. En los últimos meses hemos escuchado con relativa frecuencia este término, ya sea para describir la política secesionista de Cataluña, o bien para eludir a la reacción del gobierno de España.

Como ciudadano e historiador me pregunto, ¿qué es el fascismo?, ¿es posible el fascismo en el mundo actual? La primera respuesta la intentaremos responder a continuación; la segunda, es obvia: que pueda o no haber fascismo en el siglo XXI dependerá de lo que cada uno entienda por fascismo. Volviendo a qué es el fascismo, y analizando lo ocurrido en Cataluña y España, existe la sensación de que el término fascista, que genera un odio frontal por todo aquello que rememora desde un punto de vista histórico, se utiliza para nombrar todo aquello que se opone a un pensamiento concreto, sin entrar en ninguna cuestión comparativa con los fascismos del siglo XX.

El deber del historiador, pues, es determinar las fronteras en las cuales podemos encuadrar lo qué es el fascismo. Difícil ejercicio teniendo presente que pese a la ingente información que se ha generado sobre el estudio del fascismo, no existe una visión académica unitaria entorno al término. En lo que sí existe un acuerdo historiográfico es en determinar que no todo lo que se opone a lo que pensamos es fascismo, no todo régimen autoritario es fascismo, no todo lo que genera violencia es fascismo. El fascismo agrupa otros elementos claves (partido milicia, corporativismo, nacionalismo radical, antidemocracia, antiliberalismo, antimarxismo, visión trágica y activista de la vida) que tenemos que tener en mente a la hora de señalar que un movimiento/gobierno en cuestión es fascismo.

También existe un consenso amplio en establecer que el fascismo surgió en Italia después de la Primera Guerra Mundial como un movimiento social y político que englobaba, como novedad histórica, nacionalismo, revolución y organización militar, con el objetivo último de monopolizar el poder y destruir la democracia, para así regenerar, espiritual y socialmente, la nación. Benito Mussolini será el primer ideólogo de este movimiento. Como muestra del nacionalismo y el imperialismo propios del fascismo, os dejamos con el siguiente discurso. Comparémoslo con la actualidad y saquemos nuestras propias conclusiones.   

 

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