Para los amantes de la pintura, si hablo del expresionismo, directamente se sitúan en el movimiento pictórico del siglo XX y en la clásica obra de Edvard Munch. Y la verdad es que mucho se ha teorizado y hablado sobre el compositor y su ‘El grito’.

Hay que decir que si no eres un experto en pintura, este cuadro tampoco pasa de desapercibido para nadie, pues se podría decir que es una de las representaciones más importantes de todos los tiempos, lo que le ha convertido en un verdadero ícono cultural. Y a su vez ha facilitado la creación de leyendas en torno a su creación.

La leyenda cuenta que el ‘El grito‘ es una representación de un hombre gritando. La idea de como ideó el cuadro, Munch lo dejó reflejado en su diario allá por el  1982: “Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se puso – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza.”

La obra quería reflejar la angustia y desesperación del ser humano ante la vida, en definitiva, una serie de emociones que expresa con un trazado distorsionado y con colores estridentes. Toda aquella desazón más tarde se convertiría en premonitoria debido a los hechos que se vivieron en Europa durante el siglo XX- con las dos guerras-.

Una de las curiosidades de la obra es que no solo pinto un cuadro, sino cuatro.  Además, creó una litografía -una técnica que se utiliza para realizar impresiones- de la misma obra. Hay que destacar que el cuadro más famoso de todos es de 1893 y se encuentra en la Galería Nacional de Oslo.

Pero lo realmente relevante es que este 2019 se cumplen 75 de la muerte del pintor noruego, este hecho ha provocado que el British Museum haya decidido conmemorar al autor impresionista. Aunque una de las novedades de esta celebración será la de exponer una hipótesis que se ha ido extendiendo entre los entendidos y que comienza a confirmarse como certera, y es que en el cuadro del ‘El grito’ siempre se ha pensado que la persona que sale en cuadro estaba gritando y ahora dicen que eso no es así.

Esta teoría se fundamenta en la citada litografía que el museo expondrá. En ella se puede leer una frase que escribió el propio pintor: “Sentí un gran grito en toda la naturaleza”. Este texto ha transformado la visión que se tenía del cuadro, pues se da a entender que la persona que está retratada en el cuadro no es la que grita y que su reacción desencajada se debe a un grito que está escuchando en ese momento.

Por lo tanto, la leyenda que se explicaba de este cuadro ya no es verdadera, aunque sigue existiendo un grito, este no procede de esa especie de momia que pintó Munch en su cuadro para reflejar los problemas de la vida moderna.

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