Hacía mucho tiempo que quería escribir sobre The Office, una ficción que me cambió la vida (de acuerdo, utilizo demasiado esta expresión) pero creedme, me la cambió. Consta de nueve temporadas, aunque si no sois muy pacientes os podéis saltar la primera, no funciona demasiado bien según algunos entendidos. A mí, personalmente, me gustó, me recuerda a la serie original británica… Ah! que no lo he dicho, esta serie está ideada por el gran Ricky Gervais, aunque la adaptación americana la realiza otro grande, Greg Daniels(Parks and recreation) .

El guión es maravilloso, los giros surrealistas son continuos y la acción es muy dinámica. Pero el papel, por muy bueno que sea no sostiene solo a una serie durante tanto tiempo, necesitas buenos intérpretes. El (he buscado adjetivos y no he encontrado uno para describir su grandiosidad, por lo tanto poned el que queráis) Steve Carrell, está en estado de gracia. Es capaz de crear a Michael Scott, uno de los personajes más incómodos, odioso y, a la vez, más queridos de la televisión.  El resto del reparto es muy bueno, aunque destacan Dwight Schrute (Rainn Wilson) con sus constantes piques con Jim (John Krasinski) y la historia de amor entre este último y Pam (Jenna Fischer).

Lo que es innegable es que The Office tiene un tinte propio, un ritmo, una manera de contar las cosas que son únicas. Una muestra podría ser esta escena— aunque recomiendo el capítulo entero– se rodó para un día de la Super Bowl, es decir, se esperaba que muchas personas estuvieran delante de la televisión y los guionistas quisieron mostrar lo mejor de esta ficción. Dar al play y apreciad donde comienza la escena, donde se acaba y todos los giros que hay en apenas dos minutos. La ironía, la maldad y la inocencia que tanto describe a los personajes de la serie reluce a ritmo de la canción de los maravillosos Be Gees, Stayin’ Alive, que sirve de banda sonora para salvar una vida.

Después de ver por primera vez la escena, tuve que rebobinar y verla cinco veces más, me impactó. Es increíble como hacen humor de algo tan serio como es la reanimación. El desprecio por la vida y como es más importante cantar y bailar que aprender algo que podría salvar la vida de alguien me resultó curioso y espeluznante.  Me parecía único el comportamiento de los personajes que proponen. Pero no lo era. La vida es curiosa y pocos días después de ver y volver a ver esta escena me topé con algo en Internet. Era un anuncio de una campaña de una televisión pública local, de Écija, en la que explicaban como se debía hacer una reanimación.

Si una escena me impactó la otra me dejó sin palabras. El anuncio en cuestión, trata sobre la importancia de saber lo importante que es saber la técnica de reanimación. En él, esta vez a ritmo de la Macarena, y con una extraña dosis de humor te enseñan como debes actuar delante de una situación que puede ser muy complicada. Todo en el anuncio, absolutamente todo, es raro, sonríes pero no sabes si está bien que te haga gracia, algo muy similar que también te puede pasar con la serie estadounidense.

Si en The Office, con un presupuesto monstruoso, unos guionistas y unos excelentes actores utilizaban el humor para banalizar la vida, en el modesto anuncio, sin presupuesto y con un objetivo totalmente diferente, logran lo mismo, sacarte una enorme sonrisa.

No hay conexión aparente pues no creo que los guionistas de The Office se basaran en un anuncio de Écija para su famosa escena, pero una cosa está clara, que dos personas en un país diferente, con presupuestos diferentes, vidas diferentes tuvieran la misma idea y la plasmaran en la televisión, me parece simplemente maravilloso.

Anuncios
Share this...
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn